
El partido contra los sanjuaninos por la 4º fecha del torneo trajo los goles de los delanteros millonarios y con ellos una increíble lluvia que motivó al árbitro a suspender el encuentro faltando 9 minutos de partido. La realidad es que la pelota no rodaba y se ponía en
riesgo la integridad física de los jugadores.
Metiéndonos de lleno en el partido todo comenzó con el gol del loco
Abreu y el empate de los sanjuaninos con un penal que no fue. En ese momento
parecía que las sombras de disconformidad
sobre volaban el barrio de
Nuñez. Por suerte se destapó el enano
Buonanotte haciendo una diagonal de derecha a izquierda y clavando un zapatazo que puso en ventaja a
River.
La magia la entregó el chileno
Alexis Sánchez, con gambetas y pases
milimétricos que lamentablemente no llegaron a concretarse en gol.
En el segundo tiempo entró el Burrito Ortega y lo único que hizo fue poner un centro en el área chica que el
Tano Nasutti anticipó y lo cambió por gol. Este era el mejor momento de
River, ganaba 3 a uno y empezaba a soltarse.
El descuento sanjuanino vino con una gran jugada individual de Bravo
clavándola en el ángulo del arco de Carrizo. Luego de esto la lluvia se intensificó notablemente y la cancha se llenó de charcos que impedían que la pelota rodara con normalidad. En ese momento se suspendió el partido.
Lo que queda claro es que
River es un equipo fuerte de mitad hacia adelante y otro muy endeble de mitad hacia atrás. Para lograr los objetivos el
Cholo va tener que seguir trabajando con la defensa y los pelotazos cruzados porque ni la ven.